Los engranajes rectos (o de dientes rectos) son ruedas cilíndricas cuyos dientes son paralelos al eje de rotación.
Se utilizan para transmitir movimiento y potencia entre ejes paralelos.
Características principales:
• Disposición: Solo funcionan entre ejes paralelos.
• Forma del diente: Paralelos al eje del árbol, generalmente con perfil de involuta.
• Eficiencia: Muy alta, entre el 95% y el 99% por engrane con buena lubricación.
• Fuerzas axiales: No generan empuje axial; solo producen fuerzas radiales.
• Ruido: Eficientes a velocidades moderadas, pero tienden a ser ruidosos a altas revoluciones debido al impacto brusco de los dientes al entrar en contacto.
• Fabricación: Sencillos de mecanizar y más económicos que los engranajes helicoidales.
Parámetros clave de diseño:
• Módulo (m) o Paso diametral: Define el tamaño del diente; dos engranajes deben tener exactamente el mismo módulo para poder acoplarse.
• Número de dientes (Z): Determina la relación de transmisión y la velocidad de giro (un engranaje pequeño arrastra a uno grande reduciendo la velocidad pero aumentando el par motor).
• Ángulo de presión: Generalmente estandarizado a 20°.
• Materiales comunes: Acero al carbono, acero inoxidable, aluminio o plásticos de ingeniería (como polioximetileno o Hostaform) para aplicaciones más silenciosas o de baja carga.
Aplicaciones:
• Cajas de cambios y reductores de velocidad.
• Maquinaria industrial y herramientas de corte.
• Mecanismos de acceso o movimiento lineal como: puertas correderas, ventanas, compuertas.
• Robótica y automatización.
Dotación